EL ABISMO DE ROCA Y LA TRAMPA DE CRISTAL
La inmensidad de la naturaleza posee una dualidad perturbadora: es abrumadoramente hermosa y, al mismo tiempo, implacablemente letal. Los abismos vertiginosos, las cascadas rugientes y los acantilados de piedra afilada no distinguen entre un paso en falso accidental y un homicidio a sangre fría. Es precisamente esta neutralidad salvaje la que los asesinos narcisistas utilizan para disfrazar sus crímenes. Si arrastras a alguien a la cima de una montaña y cae, el mundo llorará un Leer más









